jueves, 15 de julio de 2010

* TESTIGOS

Naciste para ser ignorada, para morir sin rostro día tras día sin que nadie pueda brindarte de una voz que parase con ese infierno. Viniste al mundo y moriste víctima de la sin razón, torturada a la vista de todos los que miran hacia otro lado. Te tocó sufrir las consecuencias de nuestro propio fracaso, siendo tú la que vivió la impotencia de no poder hacer nada ante el salvajismo de esta humanidad enferma.

Muerta y desechable por nacer en el lugar equivocado, con tus llagas aún abiertas y sangrantes. Creíste en el Dios que no quiso oír tus lamentos, quizás el también culpe al contoneo tu falda.

Se te fue el maquillaje dando lugar al color de tu carne morena, golpeada. Te robaron el rostro y cercenaron tu cuerpo, fuiste un leve grito vacío y ahora no eres más que una cruz pintada de rosa, clavada en la arena del desierto, indiferente.

Que siga sonando tu llanto aunque nadie escuche, que se convierta en la soga de la que cuelguen las conciencias de los perros y buitres de Chihuahua. Que tu recuerdo siga ardiendo en el pecho de los miserables. Que sea el aroma de tu perfume con el que despierten cada mañana y que la culpa los agonice como buenamente pueda, sin piedad ni misericordia. Que el peso de tu alma enojada los vaya matando poco a poco, cómplices.

Que tu cuerpo mutilado perdure para que siga siendo testigo de lo inhumano del ser.



2 comentarios:

Jaime Ruiz dijo...

Los asesinatos a mujeres en Ciudad Juárez, Chihuahua, continúan. Los feminicidios siguen creciendo sin que se tomen medidas efectivas por parte de las autoridades, a pesar del creciente interés mundial ante este problema. Quizás uno de los más abominables de la historia criminal de México. Cientos de mujeres han sido asesinadas de acuerdo a un ritual inmutable: secuestro, tortura, abusos sexuales, mutilaciones, estrangulamientos etc. Desde hace más de diez años, a un ritmo promedio de dos muertes mensuales, se descubre en los suburbios de la ciudad maldita cuerpos de mujeres, adolescentes y niñas (desnudos, lastimados y desfigurados).

Sin duda, se trata de una situación de urgencia que requiere ante todo visibilidad y conciencia por parte de la totalidad de la sociedad en su conjunto.

HenMex dijo...

Un mal que nadie mira, se suele convertir en una realidad que todos ignoran a la larga. Te recuerdo el caso de Ana Orantes, fue cuando el boom en España, cuando nos enteramos de que a las mujeres les pegaban en sus hogares tras años y años de silencio.
Ya te comente cuales son las dudas que me planteaba tu texto, y sinceramente creo que es un texto muy bueno y bastante clarito por tu parte, lástima que todo quede en cantos de sirena porque es pasmoso que una realidad así no se investigue y se corte de raiz, no puedo creerme que en miles de mujeres no haya ni un solo indicio u/o prueba (o mas bien descuido) que diga quien es su autor.

Te felicito por el texto.