lunes, 13 de abril de 2009

PERIODISMO EN EL XIX

"Las gentes dispuestas a informar sobre toda clase de cosas se encuentran con bastante frecuencia en cierta clase de sociedad. Lo saben todo porque concentran en una sola dirección todas las facultades inquisitoriales de su espíritu. Por lo demás, al calificarlos de omniscientes, se sobreentiende que el dominio de su ciencia es bastante limitado. Por ejemplo, le dirán que Fulano está en tal lugar, que tiene tales y cuales amigos; que su fortuna es de tanto.



Le indicarán la provincia en la que ese personaje fue gobernador, la mujer con la cual casó, el total de la dote que ella aportó, sus lazos de familiaridad y toda clase de informaciones del mismo estilo. La mayoría de las veces estos 'sabelotodo' van con los codos rotos y ganan sueldos de diecisiete rublos al mes. Aquellos que son tan bien conocidos, están muy lejos de sospechar que son objeto de semejante curiosidad. Y sin embargo, las personas de esta especie encuentran un vervadero gozo en aprender una sabiduría que equivale a una verdadera ciencia que ellos elevan, apasionadamente, al rango de satisfacción estética. He conocido a sabios, escritores, poetas y hombres políticos que han encontrado en ella la virtud del apaciguamiento, convirtiendola en el fin de su fin, y a ella le deben los únicos éxitos de su carrera."


Fiódor Dostoyeski; "EL IDIOTA" (1879).


1 comentario:

Pablo dijo...

Sin palabras. Que lo diga un genio, ya lo dice todo.

Un saludo. Pablo.